miércoles, 28 de marzo de 2018

"SERES EXTRAÑOS" EN LA ÚLTIMA REUNIÓN DE RIO54 EN EL CAFÉ DE LA SUBASTA





Estuvieron presentes en nuestra reunión del jueves 1 de marzo de 2018, Cristian Vera, Isidoro Marcus, Diego Cantiano, Andrea Argüello, David Altheim, Edith Oliveira, Aldo Barroso, Miguel Arjona, Alejandro Linconao, Horacio SorbaroLali Alvarez, Daniel Postizzi, Carlos Vales, José Fandi, Alberto Portalet, Patricia Sibar, Osvaldo García,  Karina López,  Alberto Céspedes, Elizabeth Nardini, Carlos Spinelli, Angeles Castro, Alicia Anael, Alejandro Aucana, Rolando Luna, Daniel A. Guerrero, Matías Barberis, Juan Carlos Crespo, Mara Dalle, con la coordinación de Mario Lupo y Rubén Morales. Disculpas si en esta lista hemos olvidado a alguien!


En marzo se realizó la última reunión del Café Ufológico RIO54 en el Café de la Subasta ya que el lugar que nos recibió con tanta amabilidad en los últimos ocho años cierra sus puertas por razones económicas. A lo largo de ese tiempo unos 400 asistentes compartieron la larga mesa de RIO54, entre ellos muy reconocidos ufólogos argentinos y del exterior. ¡Gracias por las hermosas experiencias compartidas en La Subasta!
La próxima reunión será el jueves 5 de abril a las 18,30 en Bellagamba, Avellaneda 399 (esquina Eleodoro Lobos) barrio de Caballito, CABA. 

Río de Janeiro Nº 54 ya se había convertido en un sitio emblemático para los apasionados por el tema ovni en la ciudad de Buenos Aires. Nuestro agradecimiento por la inmejorable atención recibida desde 2010 hasta la fecha al responsable del local, Santiago y a Rubén quien en su rol de mozo siempre nos trató con total cordialidad, incluso cuando la cantidad de asistentes desbordaba el espacio, además fue nuestro "fotógrafo oficial" en todas las reuniones, quien lograba las fotos grupales que encabezan los resúmenes en este blog. A partir e ahora cambiamos de espacio, pero seguimos en el mismo barrio y esperamos contar con los amigos y amigas de siempre!

Parte de la concurrencia al Café Ufológico RIO54.
En la reunión del 1 de marzo se presentó primeramente Matías Barberis, quién narró varias historias impactantes, de las que solo mencionaremos dos. La primera es de 1993, cuando vivía en Tandil, Provincia de Buenos Aires, en un cuarto piso del barrio Falucho, que está integrado por un conjunto de edificios, frente al cual hay un pequeño bosque. Una noche se cortó la luz, había mucho viento que agitaba los árboles con fuerza y se escuchaba ladrar a los perros de todo el vecindario. El departamento estaba a oscuras, sin embargo entraba una luz blanca intensa por una de las ventanas. Matías se asomó y vio que desde arriba, por encima del tanque de agua del edificio, venía un haz blanco muy fuerte. De pronto esta luz se apagó, pero al mirar hacia abajo, hacia el pastizal que se encontraba antes del bosque, se veía una zona iluminada perfectamente rectangular, sin que se viera la fuente que causaba esa iluminación de la superficie. Minutos después ese rectángulo también se apagó y al mismo tiempo cesaron las rachas de viento, en tanto los perros de a poco fueron calmando sus ladridos y todo retornó a la normalidad.

RIO54, un lugar donde compartir la amistad.
A continuación Matías relató otra historia muy particular. Su protagonista fue un reconocido profesional de la salud a quien denominaremos "el doctor". "El doctor" en la década del 60 vivía con su esposa en la zona sur del conurbano bonaerense, trabajaba en un  hospital de la ciudad de Buenos Aires y luego de su trabajo, cerca de la medianoche, regresaba a su hogar en su Peugeot 404 al que estacionaba en una cochera ubicada a la vuelta de su domicilio. En uno de esos regresos rutinarios, tal vez en 1969 o 1970, el doctor abrió el portón, bajó el auto hasta estacionarlo (la cochera estaba en el subsuelo), todo como de costumbre, pero le llamó la atención que muy cerca, a no más de 4 metros, había un hombre de pie que irradiaba una luz azul que lo envolvía completamente, además lo miraba fijo con unos ojos brillantes, luminosos. El doctor se sintió confuso y preocupado, no sabía de que se trataba esa presencia ni tampoco sus intenciones, pero al ver que el ser continuaba quieto, sin hacer movimiento alguno, su estrategia fue tratar de disimular, de no mirarlo a los ojos y seguirlo con la visión periférica, mientras iba trabando una por una las puertas del Peugeot. Hecho ésto salió caminando despacio, siempre mirando de soslayo al ser, y cerró el portón desde afuera, como siempre lo hacía. Al salir notó que en una casa vecina había una típica fiesta familiar, con música y las luces encendidas. 
El doctor llegó a su casa muy nervioso y le contó todo a su mujer pidiéndole por favor que no contara a nadie lo sucedido porque semejante historia podría poner en riesgo su carrera profesional. Casi no pudo dormir esa noche, pero algo más estaba por suceder para añadirle extrañeza al evento: Temprano por la mañana tocaron el timbre y el doctor atendió. El visitante se presentó diciendo ser oficial de la Armada Argentina y le preguntó educadamente si en la noche anterior había visto alguna cosa que le llamara la atención. El doctor, firme en su decisión de evitarse problemas, le dijo que no había visto nada. El militar se retiró disculpándose, pero sin tocar timbre en otras puertas…
Ese mismo día el doctor retornó a la cochera con todos los recaudos, pero no halló nada que llamara su atención, el auto estaba tal cual lo dejó. Pudo hacerle unas preguntas a los vecinos que habían hecho la fiesta y le comentaron que también habían visto el merodeo de un personaje extraño esa noche.
Algunos meses después el doctor comenzó a sufrir serios problemas de salud. Aunque sus mejores amigos eran grandes médicos no pudieron salvarlo y falleció de una leucemia fulminante cuando tenía poco más de 40 años. 
La viuda guardó el secreto de aquel extraño encuentro en la cochera, pero pasados más de 10 años se desahogó ante ciertos allegados, confesando que siempre tuvo la sospecha de que esa aparición pudo haber sido el causal de la enfermedad que llevó a la muerte a su marido. Este episodio se relaciona con lo que algunos ufólogos en décadas pasadas denominaban "entidades humanoides no asociadas" (al fenómeno ovni) y replantea una vez más el delgado límite que existe entre las apariciones fantasmales, los ovnis y hasta las manifestaciones de tipo místico / religioso, según la interpretación que argumenten los observadores en función de su entorno cultural. 

También Mara y Daniel fueron bienvenidos a la larga mesa de RIO54. Daniel dijo que a mediados de la década del 80, en una noche de Navidad, vio un punto de luz que se movía en el cielo de manera errática, ante lo cual él se persignó y para su sorpresa ¡la luz hizo un movimiento en forma de cruz! En cambio, Mara expresó que venía a escuchar ya que no tenía experiencias personales para contar, pero sí mencionó que una persona de su familia tenía una serie de círculos marcados en la piel que no sabe por qué aparecieron, un tema que ya se está volviendo recurrente: Varios participantes de recientes reuniones de RIO54 comentaron la aparición de marcas en el cuerpo luego de tener experiencias de "visitantes nocturnos" o avistamientos de ovnis.

Expone Juan Carlos Crespo.
Finalmente se presentó Juan Carlos Crespo, apasionado desde niño por estas temáticas, que ha realizado intrigantes observaciones. Pero la anécdota que más conmovió a todos los integrantes del Café Ufológico RIO54 se relaciona con su especialización profesional que es realizar videos y efectos especiales. En la década de 1990 tuvo un sueño muy vívido que al despertar representó en un dibujo, una suerte de psicografía que sería premonitoria… En el sueño Juan Carlos se veía examinando una placa radiográfica, la cual estaba dividida en dos partes, a la izquierda se veía un esqueleto de perfil y a la derecha el mismo pero de frente. El esqueleto correspondía a un ser de baja estatura, con un gran cráneo y vientre prominente. Y la profecía se cumplió de una manera singular: En el año 1995 Juan Carlos fue convocado por la producción del programa de TV "Memoria" que conducía el periodista Chiche Gelblung, para realizar en espuma de látex el cuerpo del humanoide de Roswell que fue presentado en una cuidada escenificación con la finalidad de demostrar que el video de la "autopsia de Roswell" había sido un fraude.  El propio Gelblung quedó muy impresionado por el realismo y la textura de la piel de ese muñeco extraterrestre que había resultado similar al de la radiografía soñada.

Por último, diversos integrantes de la mesa comentaron el caso que recientemente tuvo amplia repercusión en la prensa, sucedido en el pueblo de Arteaga (Pcia. de Santa Fe) acerca de un joven que subió a la camioneta conducida por Pedro Peirone y dejó la alfombra chamuscada al descender del vehículo.
El intenso debate, con diferentes posiciones, fue animado por Mario Lupo, Daniel Postizzi, Carlos Vales, Lali Álvarez, Cristian Vera y Aldo Barroso, entre otros. Hubo muchas cosas más que se contaron en la noche de marzo de RIO54, pero hasta aquí llega el resumen del mes.
El próximo encuentro del Café Ufológico RIO54 será el jueves 5 de abril, a las 18,30 en Bellagamba, Avellaneda 399 (esquina Eleodoro Lobos) barrio de Caballito, CABA El local no nos alquila el espacio ni se cobra entrada, por eso es importante que cada participante realice una consumición, tal como corresponde en cualquier bar que se visite. Se trata de un local autoservicio con precios accesibles.

Con similar criterio, las reuniones son públicas y abiertas, no se graban ni se filman para que podamos conversar con libertad y si alguien lo hiciera es bajo su exclusiva responsabilidad. Gracias.

Habla Mara en su presentación

También tenemos un grupo RIO54 en Facebook, que no es de acceso libre sino solo para quienes asistieron a alguna de nuestras reuniones, es un espacio para intercambiar novedades, así como compartir fotos, videos y enlaces a sitios web y quedar comunicados en red luego de haber compartido la mesa. Si participaste en alguna reunión RIO54, envianos una solicitud de amistad en Facebook, y te sumaremos con gusto.

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